viernes, 21 de febrero de 2014
El Desierto
Cuando hablamos de desierto lo primero que nos viene a la mente es, soledad, escasez, necesidad; Un lugar muy caluroso, seco y no muy agradable. Ése lugar que representa algo terrible humanamente hablando, se convierte muchas veces en un lugar de propósito, ése lugar de encuentro con Dios. Es en el desierto donde somos probados y donde muchas veces Dios nos lleva para hablar con nosotros. Es ahí donde los problemas, la crisis, la soledad y la frustración parecen ser más fuertes que nunca en tu vida, cuando somos llevados al desierto llegan a nuestra vida días en los cuales deseamos hallar refugio pero no lo encontramos, es el desierto donde la felicidad que acompaña la relación con nuestro Señor es puesta a prueba en medio del silencio, la lucha y el temor. Es en los desiertos donde experimentamos en nuestro corazón una profunda necesidad de algo sobrenatural de parte de Dios para poder levantarnos en él.
El deseo de Dios es poder hablar a tu vida y darte dirección.
Oseas 2:14- Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
La primera persona interesada en que atravesemos desiertos espirituales es Dios, el versículo afirma que Él nos atrae, nos hace ir en pos de su presencia para posteriormente llevarnos al desierto.
El Señor permite en los desiertos espirituales momentos que desafían nuestra fe para que nos demos cuenta que la única fuente de nuestra provisión es Él. Es en esos momentos cuando nadie entiende o comprende por lo que estamos pasando cuando debemos cavar profundo y profundizar nuestra comunión con Dios.
Deuteronomio 8:2,4- Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.
Todo hombre y toda mujer de Dios serán probados, la fe de cada uno de nosotros debe crecer y madurar. Recuerde que las exigencias nos hacen fuertes, aquel que se toma de la mano de Dios y afronta las batallas de hoy, será el que sea aprobado en el mañana. Si bien es cierto que Dios conoce todo lo que hay en nuestro corazón él utiliza todo tipo de circunstancias para revelarnos a nosotros mismos lo que verdaderamente somos.
No hay nada más engañoso que nuestro propio corazón, debido a eso Dios por medio de la prueba desenmascara nuestro interior y hace que poco a poco nos miremos tal y como somos. Él lo hace para que demos un vistazo a nuestro interior, podamos arrepentirnos, morir a nuestra naturaleza carnal y proseguir nuestro camino.
Muchas son las personas que le han dicho a Dios, quiero servirte, te seguiré y te honraré pase lo que pase y con el tiempo se han marchado y han vuelto atrás. El Todo Poderoso usa el desierto espiritual para mostrarnos si seremos fieles y le serviremos. Si somos fieles con Él hoy en lo poco lo seremos mañana en lo mucho.
Si hoy la prueba sobre su vida parece ser muy grande, si las circunstancias se le han tornado adversas, si hoy tienes muchas preguntas, si hoy se siente desfallecer a causa de la adversidad o la tentación; le ánimo y le exhorto a que no se rebele, Dios tiene un plan maravilloso para su vida, Dios tiene bendición para usted, él lo está formando, Dios busca vidas para usarlas para su gloria.
Salmo 40:17- Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.
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