El Seño nos invita constantemente a lo largo de toda la
escritura a serle fiel en todo, no midiendo consecuencia alguna.
Apocalipsis 2:10- Sé
fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
Colosenses 2:6-7- Por
tanto de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad con él;
arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis
sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
Hebreo 10:23- Mantengamos
firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que
prometió
Dice la historia de José que este joven fue vendido como
esclavo por sus hermanos. Siendo el hijo mimado de su padre un hombre rico,
rodeado de comodidades, su futuro parecía brillante. Hasta que comenzó a tener
sueños que despertaron la envidia de sus hermanos los cuales lo vendieron y llevaron muy lejos de sus seres más queridos.
José consideró como la mayor calamidad que podría haberle ocurrido el ser
vendido en Egipto; pero entonces vio la necesidad de confiar en Dios como nunca
lo había hecho cuando estaba protegido por el amor de su padre. José llevó a Dios consigo a Egipto,
este hecho se hizo patente ya que Potifar lo convirtió más en un hijo que en un siervo.
Es el propósito de Dios que los que le aman y honran también sean honrados. En
cada trabajo que hacía José en casa de Potifar, ya fuera grande o pequeño, en
cada responsabilidad que le daban, se desempeñaba con toda fidelidad y las
consecuencias no se hicieron esperar. Cuando eres fiel al Señor siempre se
levanta la oposición.
Génesis
39:21- Más Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Pero Jehová estaba con
José y
le extendió su
misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. No
necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque
Jehová
estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.
Cuando fue acosado sexualmente por la mujer del capitán de
la guardia, respondió: No hay otro mayor
que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú
eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?
Génesis 39:9
Ceder a la tentación suele verse hoy como algo inevitable.
Pero José corrió en vez de racionalizar la situación o pensar en su
conveniencia, puso los intereses divinos en primer lugar. Ni el sexo, ni el
poder, ni la adversidad. Nada pudo variar su determinación inicial de ser fiel.
La tentación viene de ti y solo tú
podrás vencerla.
Santiago 1: 13-15- Cuando
alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no
puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es
tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la
concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado,
siendo consumado, da a luz la muerte.