La Gracia que puede
más
Romanos 5:19-20-
Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron
constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos
serán constituidos justos. Pero la ley se introdujo para que el pecado
abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
Muchas veces es difícil sentirse culpable por algo en lo que
fallamos. Cada uno conoce en qué áreas de nuestra vida somos vulnerables a caer.
Te has preguntado ¿Cómo me presentare a Dios en busca de perdón? ¿Qué decirle
cuando ya el daño está hecho? Es fácil
acusar a otros por sus faltas, pero cuando soy yo es diferente. El pecado tiene
sus consecuencias y no queremos ocultarlas, pero, cuando aflora el pecado, la gracia va por encima.
Efesios 2:8-9- Porque
por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues
es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Hemos sido salvados por la gracia de Dios por medio de la
fe. Todo es don de Dios. No somos salvos por medio de nuestras buenas obras,
así que no tenemos razón para elogiarnos, como si ser cristiano fuera una proeza. La gracia es el favor inmerecido de Dios. No
somos salvos porque hemos sido buenos, porque hemos hecho cosas buenas, es un
asunto de Dios.
La Biblia dice que no podemos ganar la salvación. Romanos 3:20- “por las obras de la ley
ninguno será justificado delante de él”.
Dice en Gálatas 3:10 que quienes
dependen de las buenas obras para ser salvos están bajo maldición.
Humillación:
*No importa cuán
grande pueda parecer el pecado o la falta cometida o cuales consecuencias hayamos
tenido producto de ese error. Lo importante es nuestra actitud ante el pecado.
La gracia puede más, y la clave para alcanzarla es la humillación.
2 Crónicas 7: 14- Si
se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y
buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré
desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
1 Pedro 5:6- Humillaos,
pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo.