martes, 12 de marzo de 2013

Alegría en la Casa de Dios


Alegría en la casa de Dios

Salmo 122:1- "Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos". 

Cuando una persona sale de una reunión de la  iglesia quejándose por la calidad de música, el mensaje, u otras razones, puede que esa misma persona sea precisamente el problema.

Sacar poco o ningún beneficio de un culto de adoración es algo así como ir a una tienda por departamentos y salir con un artículo de ínfimo valor monetario. Literalmente, en esa tienda hay mercancías valoradas en cientos y cientos de miles, pero el comprador sólo se lleva aquello para lo cual fue preparado a comprar.

Si vamos a un culto esperando una bendición, hemos dado el primer paso para recibirla. Si participamos con un deseo genuino de escuchar a Dios seguramente saldremos con nuestros corazones llenos. Pero estamos destinados a salir con las manos vacías si vamos meramente por un sentido del deber.

Resultados

Salmo 92: 12:14

El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán.  Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes.

Las Palmeras representan: Altura, Gracias, Larga vida, Las Palmeras florecen en cualquier circunstancia. En eso nos convertimos cuando estamos en la casa de Dios.