Alegría en la casa de
Dios
Salmo 122:1- "Yo
me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos".
Cuando una persona sale de una reunión de la iglesia quejándose por la calidad de música, el
mensaje, u otras razones, puede que esa misma persona sea precisamente el
problema.
Sacar poco o ningún beneficio de un culto de adoración es
algo así como ir a una tienda por departamentos y salir con un artículo de
ínfimo valor monetario. Literalmente, en esa tienda hay mercancías valoradas en
cientos y cientos de miles, pero el comprador sólo se lleva aquello para lo
cual fue preparado a comprar.
Si vamos a un culto esperando una bendición, hemos dado el
primer paso para recibirla. Si participamos con un deseo genuino de escuchar a
Dios seguramente saldremos con nuestros corazones llenos. Pero estamos
destinados a salir con las manos vacías si vamos meramente por un sentido del
deber.
Resultados
Salmo 92: 12:14
El justo florecerá
como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de
Jehová, En los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; Estarán
vigorosos y verdes.
Las Palmeras representan: Altura, Gracias, Larga vida, Las
Palmeras florecen en cualquier circunstancia. En eso nos convertimos cuando
estamos en la casa de Dios.