viernes, 15 de marzo de 2013

El Perdon


No siempre perdonar significa restaurar la relación afectada, pero es necesario el perdón, esto no es tan fácil, pero rinde muchos frutos.

En ocasiones en las ofensas que recibimos o cometemos no es tan complejo practicar esta disciplina, ya que todos somos seres falibles y que cometer errores que dañen u ofendan a otros, es parte de nuestra naturaleza humana, pero hay momentos en que se torna complicado humanamente hablando cuando es una situación de gravedad.  Jesús dijo: “Ama a tu enemigo.” Esto es difícil de entender.

También dijo: Mateo 6:14-15- Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

*En otras palabras es una obligación el perdonar las ofensas no importando cuán grande sean cuando queremos vivir una vida abundante en la fe y deseamos servir a Dios con nuestra vida. El amor debe ser el motor que impulse el perdón en nuestras vidas. El Señor ha puesto amor en nuestros corazones. El Apóstol Pablo dijo: Más el fruto del espíritu es “Amor” Gálatas 5:22

*Suena un poco radical, pero, Dios te dice: Yo no perdonare tus ofensas si tú no perdonas a otros.

*El mejor ejemplo es el de Jesús en el momento más difícil de su vida en carne.

Lucas 23:34- Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.