lunes, 24 de junio de 2013

Fuego de Dios


El Fuego de Dios puede verse como la llenura de su presencia en nosotros, la manifestacion de su gloria.

Hageo 2:6-7- Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca;  y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.

La gloria es la esencia intrínseca de quién es Dios. Todo lo que Dios es, ésa es su gloria. La gloria de Dios significa majestad, reconocimiento. Una de las traducciones de gloria en hebreo es kabod y significa peso.

2 Timoteo 1:6- Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

En primer lugar recibimos el fuego divino cuando alguien ungido por el Senor nos bendice en oracion y ministracion y es muy importante que nosotros busquemos avivar ese don de Dios en nosotros. El deseo de Dios es que podamos recibir todas sus bendiciones buscando, orando, ayunando, y consagrando nuestras vidas en santidad delante de él.

Romanos 12:2- No os conforméis a este siglo sino mas bien transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios agradable y perfecta.

Yo no voy a conformarme con poco, yo quiero esa renovacion espíritual en su presencia, yo quiero esa llenura del Espíritu Santo, yo quiero ser lleno del fuego de Dios. Que mi mente pueda estar en conexión con Dios.

Malaquías 3:2- ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores.

El fuego purifica, limpia, saca toda escoria en nosotros.
Hebreos 12:29- Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Consumidor: del griego "katanalisko" que significa "consumir absolutamente".
Su fuego nos limpia de todo lo que a él no le agrada.
Jeremías 23:29- ¿No es mi palabra como fuego dice Jehova y como martillo que quebranta la piedra?
El nos confronta con su palabra. Su palabra nos perfecciona cada dia y nos sirve de guia para que seamos como el, para que andemos como el. Es por medio de su palabra que recibimos el conocimiento que nos lleva a esa perfeccion en Dios.