La voluntad y el deseo de Dios para con la humanidad es el
bien, y constantemente está proveyendo para brindarnos una eternidad gloriosa.
Su deseo es que desde ahora todos podamos ser perfeccionados en él. La biblia
dice en: Jeremías 29:11- Porque yo sé
los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de
bien, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Nos preguntamos si realmente estamos agradando a Dios. Si
estamos haciendo la voluntad de Dios. Nuestro deseo seria escuchar alguna voz
desde lo alto, que nos diera dirección y nos condujera al camino correcto o a
tomar las decisiones correctas.
Hay momentos en la vida en donde es necesario conocer si es
correcto lo que estoy haciendo o si realmente va en contra de la voluntad de
Dios. Todos en algún momento de nuestra vida necesitamos de una respuesta o por
lo menos de una muestra de que estoy realizando la voluntad perfecta del Señor.
Romanos 8:14- Porque
todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.
Este es el secreto para caminar en el propósito de Dios, ser
guiados por él. Es importante entender que para ser dirigido por el Espíritu
Santo hay que tener una relación muy personal con Dios, y esa relación se
cultiva en la cámara secreta de oración.
Porque es tan importante caminar en el sendero de la
voluntad del Señor?
1 Juan 2:17- Y el
mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para
siempre.
Es una eternidad con el Señor, es poder permanecer firmes en
sus propósitos aquí en la tierra para estar preparados para el gran día. Hacer
la voluntad de Dios en el día a día solo debe ser parte de nuestra naturaleza
cristiana. Cuando hacemos la voluntad de Dios y caminamos en sus propósitos podemos
sentirlo muy adentro de nosotros, es una sensación de paz y de confianza de que
tendremos su favor y su bendición.