lunes, 25 de noviembre de 2013
El Perdon
Miremos el significado de la palabra Perdón; Viene de la palabra aphiemi y significa despedir o apartar. Éste es el significado fundamental del perdón a través de las escrituras; es decir, separar el pecado del pecador. La base fundamental del perdón se encuentra en el sacrificio de Cristo en la cruz del calvario.
Isaías 43:25- Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mi mismo, y no me acordaré de tus pecados.
De nada sirve que vivamos recordando lo que Dios ya olvido y ni siquiera lo recordará nunca.
Mateo 26:28- Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
Lo que Dios hizo con nuestros pecados fue quitarlos de nuestras vidas y depositarlos en la persona de Jesucristo, donde fueron redimidos. Cuando perdonamos pasamos por alto la ofensa y por eso es tan difícil a veces perdonar cuando la ofensa es humanamente grande. Al haber justicia por el pecado no hay más delito ni culpa, la ofensa ha sido borrada, el perdón se otorga puesto que no hay culpa.
Mateo 18:21-35- Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A este, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
Mateo 6:12-15- Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amen. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.
Marcos 11:25-26- Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
Lucas 6:37-38- No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
Efesios 4:31-32- Quítese de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Es de vital importancia que recordemos siempre éste principio en momentos de tomar decisiones cuando recibamos algún tipo de ofensa. En resumen, el Señor perdona a los que perdonan; Piensa por un momento en cuantas ocasiones has cometido errores que han ofendido a otros y en cuantos momentos has tenido la oportunidad de perdonar, el perdón libera y hay una gran satisfacción en él. Cuando perdonamos o somos perdonados pasamos por un proceso de sanidad interior donde toda raíz de amargura es erradicada, mejoramos nuestra calidad de vida y sobre todo nos fortalecemos espiritualmente.
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