jueves, 29 de mayo de 2014

El Destino-Segun el Reino


Quiero echar un vistazo a una palabra profética de mucha profundidad; Miremos en detalle la revelación de Dios a Jeremías. 

Jeremías 1:5- Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.

Lo primero que quiero establecer es que nuestro padre es eterno, no tiene principio ni tiene fin, el  conoce todas las cosas y desea que tu entiendas que antes de que fueras formado en el vientre de tu madre ya él te conocía. Cuando todavía no estabas en planes y nadie te había visto aun, ya el padre sabía el color de tus ojos, conocía el nombre con el que te llamarían y sabía todo lo relacionado a tu historia. En segundo lugar, el padre primero santifica antes de enviar. 

1 Pedro 1:16- Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

Ser santo no significa ser perfecto sino separado para el servicio del reino. Bíblicamente santificar se traduce como transformar, restaurar o cambiar. El Señor  no mora en vasos sucios y el desea que sus hijos sean dignos de la gloria de su reino.

El Reino tiene su forma y modo de operar y en las escrituras encontramos los modelos y principios que el Señor desea que su Iglesia conozca y establezca. Dios siempre revela sus propósitos específicos antes de llevarlos a cabo. La predestinación sugiere que el padre en su omnisciencia conoce todo lo que va a pasar en la vida de una persona, si lograra llegar al ministerio que el soñó para esa persona, si se perderá eternamente en el infierno por ejemplo, pero yo quiero decirte que tú puedes cambiar tu destino, pues la forma en que Dios opera no es a base de conocer sino de querer. Él no quiere que ninguno se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento, el arrepentimiento es una de las cosas que cambian el sentir de Dios con respecto a un juicio o castigo contra alguna persona. Jonás dijo: si esta gente se arrepienten el Señor va a retractarse del juicio que me ha dicho viene contra la nación, y sencillamente voy a quedar mal. La revelación que quiero compartir hoy es que con respecto a la salvación y otros asuntos divinos no se trata de lo que él conoce sino de lo que él desea y él quiere llevarte al ministerio que te prometió y sobre todo desea que tú y los tuyos sean salvos en él. 

Un aparente destino en la vida de Ezequías cambio cuando el Señor escucho una oración y vio lágrimas.

Isaías 38:1-5- En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. Entonces volvió Ezequías su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová, y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro. Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años.

El Señor dijo que tendrás un ministerio poderoso y que te usara de forma sobrenatural, de igual forma si tú no caminas por el camino que él ha trazado para ti nunca ese propósito será cumplido. Todo puede cambiar cuando tú decides hacer la voluntad del Señor y seguir su dirección. Dios desea el bien y su palabra dice que él tiene pensamientos de bien para ti y no de mal, pero todo depende de tu decisión ante su llamado.

viernes, 18 de abril de 2014

La Resurrección

Jesucristo murió crucificado cómo lo había anunciado a sus discípulos que moriría y después de tres días se cumpliría su resurrección. En la tumba hizo aparición un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando hasta allí, y ocurrió un gran terremoto. Aquellos guardias recibieron tremendo sacudimiento a causa de ese terremoto, y más aún, cuando vieron el ángel con aspecto como de relámpago y su vestido blanco como la nieve, y que al llegar allí, removió la piedra y se sentó sobre ella. El miedo que sobrecogió a los guardias cuando vieron el ángel fue tal, que temblaron y cayeron como muertos. La resurrección no fué un retorno aparente, o una mera alucinación de los apóstoles, sino que Cristo reasumió su cuerpo humano. La resurrección de Cristo es un hecho histórico atestiguado por testigos que no podían, ni querían engañar, y mucho menos ser engañados. Entre aquellos que la Biblia menciona que vieron a Jesús resucitado se incluye primeramente a Maria Magdalena, Maria la madre de Jacobo, Salomé (Mat. 28; Mar.16), Juana y las demás con ellas (Luc. 24:10), a los apóstoles (Mar.16:14; Juan 20:19-29), a Cleofas junto a otro discípulo (Lucas 24:13-35), a más de 500 hermanos a la vez (1Cor.15:6), y por último al apóstol Pablo (1Cor.15:8). No puede haber ninguna duda, por lo tanto, de que el testimonio de todos estos y demás testigos pudo más que el testimonio falso de los soldados chantajeados por los principales sacerdotes judios. La resurrección de Cristo es un hecho real. Juan 11:25-26-Jesúcristo dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? El Señor invita a que creas con todo tu corazón y hagas de su resurrección, una real en tu vida El te dice: Si puedes creer, al que cree todo es posible. (Marcos 9:23.) Si no has recibido a Jesús en tu corazón recibele él desea salvar tu vida y brindarte una vida eterna con él.

viernes, 21 de febrero de 2014

El Desierto

Cuando hablamos de desierto lo primero que nos viene a la mente es, soledad, escasez, necesidad; Un lugar muy caluroso, seco y no muy agradable. Ése lugar que representa algo terrible humanamente hablando, se convierte muchas veces en un lugar de propósito, ése lugar de encuentro con Dios. Es en el desierto donde somos probados y donde muchas veces Dios nos lleva para hablar con nosotros. Es ahí donde los problemas, la crisis, la soledad y la frustración parecen ser más fuertes que nunca en tu vida,  cuando somos llevados al desierto llegan a nuestra vida días en los cuales deseamos hallar refugio pero no lo encontramos,  es el desierto donde la felicidad que acompaña la relación con nuestro Señor es  puesta a prueba  en medio del silencio,  la lucha y  el temor. Es en los  desiertos donde experimentamos  en nuestro corazón una profunda necesidad de algo sobrenatural de parte de Dios para poder levantarnos en él. El deseo de Dios es poder hablar a tu vida y darte dirección. Oseas 2:14- Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. La  primera persona interesada en que atravesemos desiertos espirituales es Dios,  el versículo afirma que Él nos  atrae, nos  hace ir en pos de su presencia para posteriormente llevarnos al desierto. El Señor  permite en los desiertos espirituales momentos que desafían nuestra fe  para que nos demos cuenta que la única fuente de  nuestra provisión es Él. Es en esos momentos cuando   nadie entiende o comprende por lo que estamos pasando  cuando debemos cavar profundo  y profundizar nuestra  comunión con Dios. Deuteronomio 8:2,4- Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años. Todo hombre y  toda mujer de Dios serán probados,  la fe de cada uno de nosotros debe crecer y madurar. Recuerde que las exigencias nos hacen fuertes, aquel que  se toma de la mano de Dios y afronta las batallas de hoy, será el que sea aprobado en el mañana. Si bien es cierto que Dios conoce todo lo que hay en nuestro corazón él utiliza todo tipo de circunstancias para revelarnos a nosotros mismos lo que verdaderamente somos. No hay nada más engañoso que nuestro propio corazón, debido a eso Dios por medio de la prueba desenmascara nuestro interior y hace que poco a poco nos miremos tal y como somos. Él lo hace para que  demos un vistazo a nuestro interior, podamos arrepentirnos, morir a nuestra naturaleza carnal y  proseguir nuestro camino. Muchas  son las personas  que le han dicho a Dios, quiero servirte, te seguiré y te honraré pase lo que pase y con el tiempo se han marchado y han vuelto atrás. El Todo Poderoso  usa el desierto espiritual  para  mostrarnos  si seremos fieles y le serviremos. Si somos fieles con Él hoy en lo poco lo seremos mañana en lo mucho. Si hoy la prueba sobre su vida parece ser muy grande, si las circunstancias se le han tornado adversas, si hoy tienes muchas preguntas, si hoy se siente desfallecer a causa de la adversidad  o la tentación; le ánimo y le exhorto a que no se rebele, Dios tiene un plan maravilloso para su vida, Dios tiene bendición para usted, él lo está formando, Dios busca vidas para usarlas para su gloria. Salmo 40:17- Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.