sábado, 5 de noviembre de 2016
Oración de Excelencia
Deseo compartir esta anécdota para comenzar a trazar esta palabra que Dios me regalo para ti. Mujer/ La mujer dijo: Gracias pastor porque su oración provocó un milagro en mí. Pedí oración a mi familia, amistades, en la Iglesia y todos oraron; Pasrores, evangelístas y fué cuando usted oró que sané. Pastor/ Él respondió: No fué mi oracion, si no la de todos. Cuándo el doctor te da la receta y una ves tomas los medicamentos y mejoras. ¿Qué pastilla fué la que hizo el trabajo? ¿Fué la primera o la última? Pienso que fueron todas. Así son las oraciones del colectivo, todas empújan el propósito de Dios en nosotros.
Salmo 133:1- Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Porque allí envía Jehova bendición y vida eterna. Es maravilloso ser parte del Reino de Dios y gozar de los beneficios de esa paternidad. Él está atento a tú oración.
Apocalipsis 5:8- Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.
La razón de ser de tus bendiciones, de las finanzas, de tu salud y fortalezas, es el resultado de tus oraciones. Todo lo que sucede es por un propósito divino y no podemos perder de perapectiva de que somos parte de un plan. Ahora bién, todo lo que el hombre sembrare, eso también segara. Con nuestro compromiso de oración promovemos el propósito.
Mateo 6:19-21- No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Hay que tener algo de acumulaciòn en la copa para cuándo llegue el dìa malo.
Efesios 6:18- Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Es importante mantener una constante comunión con el padre, es cómo cuándo debes recargar tu plan de internet. Comienza a bajar la velocidad, pues ese es el resultado de el mucho uso por tanto tiempo. Hay que volver a recargar para poder tener un funcionamiento adecuado con la velocidad que se requiere.
Y lo mas trágico; Hay personas que no acumulan, la copa está vacía, pues sus plegarias no son tomadas en cuenta y se desperdician.
Santiago 4:3- Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Si deseamos la cobertura y el favor de Dios en nuesra casa, en nuestra familia y en todo lo que emprendemos, llenemos la copa con nuestras oraciones.